Orden mundial
20 de Julio de 2008
Visto en imperialism at its finest.

Visto en imperialism at its finest.
Caso real: P. es un empresario que tiene 30 empleados. Cada empleado cobra mensualmente una cantidad fija, según su cualificación, entre 900 y 1200 euros. Pero P. no quiere saber nada de nóminas. Cuanto más baja sea la cantidad en nómina, menos paga él al Estado. Así que, por ejemplo, el que cobra 900 tiene una nómina de 700 (netos), y el que cobra 1200 la tiene de 900 (netos).
El empleado con la nómina más baja paga cada mes a Hacienda unos 47 euros. El de la nómina más alta, unos 105 euros. Pero este mes, gracias al Magnánimo ZP, estos empleados no van a pagar a Hacienda, para favorecer el consumo y reactivar la economía. El problema es que P. no paga lo que ponga en la nómina, sino la cantidad fija que haya acordado con el empleado.
Así que los empleados de P. este mes han cobrado lo mismo, a pesar de lo que diga ZP. Y mientras P., sin esfuerzo alguno, se ha ahorrado una media de 2.280 euros a costa de sus empleados. Con ese dinero se reactivará la economía. La suya propia, eso sí.
Al fin y al cabo, los empleados han cobrado lo que acordaron con P. ¿no? Pues no, porque el año que viene, cuando ajusten cuentas con el fisco, cada uno tendrá que devolver entre 47 y 105 euros correspondientes al mes de Junio de 2007.
La ironía de la historia está en que, probablemente, P., como buen empresario votó al partido de la gaviota en las últimas elecciones. Y muchos de sus empleados votaron a los del puño y el capullo, pensando que el Magnánimo ZP les iba a dar 400 euros.
Nota: Las cifras son ficticias y aproximadas. Al menos tan ficticias y aproximadas como las de ZP.
Si existiera, la virgen María Auxiliadora de los Cristianos, estaría orgullosa de haberse convertido, el pasado 24 de Mayo en la alcaldesa honorífica del excelentísimo ayuntamiento Morón de la Frontera, un ayuntamiento que, entre sus muy cristianos actos, puede presumir de haber eliminado de su hospital la unidad de cuidados paliativos.
El grupo popular (PP), encabezado por su alcalde Manuel Morilla Ramos, consiguió sacar adelante la moción para nombrar a la Virgen alcaldesa honorífica (el video enlazado no tiene desperdicio). El PSOE, fiel a su estilo en lo que a asuntos religiosos se refiere, prefirió escurrir el bulto y no aparecer en el pleno. Demostrando su humildad cristiana, el alcalde se mofó de los concejales de IU animando a los asistentes a despedirlos con silbidos cuando abandonaban el pleno en señal de protesta.
Visto que ahora se pueden otorgar cargos políticos a personajes de ficción, podríamos nombrar a Gandalf el Gris defensor del pueblo, o a Yoda juez del Tribunal Supremo.
I have written a pīnyīn conversion table for the wonderful Firefox extension Transliterator, by Alex Benenson.
The table has been submitted to Alex, but you can download it here and follow the instructions in the first link to install it.

Autor: Siphiwe Sibeko / Reuters. Visto en 20minutos.es.
“Os podéis ir los dos a zurrir mierdas con un látigo.”
No solemos tener en Albacete muchas oportunidades de disfrutar de conciertos de artistas de prestigio internacional. Por eso, cuando surge una de esas oportunidades, no hay que dejarla escapar. En esta ocasión fueron The Dubliners los que, sin apenas publicidad, actuaron en el Teatro Circo.

El concierto empezó pasadas las nueve de la noche. Durante dos horas y media, que no es poco (sobre todo teniendo en cuenta la edad media de los músicos), los dublineses nos obsequiaron con temas como Dirty Old Town, Raglan Road o The Black Velvet Band. El público acompañó en muchas de las canciones, en parte gracias a la animación de Patsy Watchorn, y todas recibieron un caluroso aplauso. Sin duda, la ovación más larga fue para Barney McKenna después de que éste interpretara “I Wish I Had Someone To Love Me”.
I wish I had someone to love me,
Someone to call me his own,
Someone to sleep with me nightly,
I weary of sleeping alone.
El famoso “Whiskey in the Jar” puso fin al concierto, y el público despidió a The Dubliners en pie, con un largo aplauso. La banda volvió al escenario para tocar los bises y el espectáculo terminó definitivamente con una parte del público en pie coreando el tema “Molly Malone”.